Desde pequeños es necesario estar bien alimentados de la Palabra.

Así como los niños desarrollan habilidades físicas e intelectuales cada año,  es nuestro anhelo  que desarrollen armas espirituales para que en algún momento puedan tomar una decisión por Cristo.

En cada clase buscamos que los niños puedan ver, alabar  y aprender de nuestro Dios en situaciones cotidianas y le amen.


Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén. Romanos 11:36